¿Cómo redactar una carta de agradecimiento?

     En nuestra vida cotidiana hay numerosas ocasiones y circunstancias en las que aquellas personas nos ayudan de alguna manera, ciertamente necesitan ser correspondidos con un mínimo “gracias”. Pero una amplia mayoría de esas veces, sentimos que ese agradecimiento a veces rápido o poco explícito, de algún modo se nos queda corto y queremos marcar la diferencia con un simple “gracias” de cortesía.

     Es en ese momento cuando pensamos en la posibilidad de escribir una carta de agradecimiento, pues sabemos que es un instrumento que nos permitirá expresarnos mucho mejor, con serenidad y detalle, a la medida que nuestro destinatario merece.

     Las ocasiones pueden ser múltiples y diversas: podría ser que necesitemos escribir una carta de agradecimiento a una empresa (por ejemplo, a un centro de salud cuando un familiar ha sido bien atendido) o una carta de agradecimiento a un profesor (por lo bien que ha hecho su tarea) e incluso alguna carta de agradecimiento a un jefe ¿por qué no?

     Siempre teniendo en cuenta a los efectos de la redacción y el tono (más formal, menos formal, lenguaje cotidiano o más elegante) las circunstancias y el tipo de destinatario en cuestión, es posible aportar algunas recomendaciones o sugerencias para que esa carta quede a la altura de tus expectativas.

     En cuanto a la estructura, en general conviene respetar lo clásico: comenzar con un saludo, luego exponer el motivo de la carta (en lo posible de forma cálida y sincera, como si estuvieras mirando a esa persona a los ojos) incluso podría agregarse algún ejemplo dependiendo de las circunstancias de la carta y finalmente un cierre (puede ser una conclusión o una expresión de reciprocidad, donde tú quedas a las órdenes para retribuir en el futuro).

     Más allá de la estructura de la carta de agradecimiento en sí mismas, hay una serie de pautas o detalles que suman y hablan por sí mismos revelando la dimensión de tu gratitud. Veamos algunos de esos detalles:

     • El tipo de papel, la caligrafía y el sobre que elijas. Si te es posible, evita el medio electrónico (aunque también es viable, no sustituye al papel en mano). La calidez de una carta escrita en papel, supera largamente a la imagen de una tarjeta o de un email. Y por supuesto, el tipo de papel habla de ti: dependiendo de la circunstancia, deberá ser elegante, sobrio, divertido, perfumado. Tú sabrás elegir.

     • La longitud de la carta. Aquí vale aquel viejo dicho “menos es más”. No tiene por qué ser una carta eternamente larga, esmérate en no sobrepasar una simple carilla,

     • Usa una cierta informalidad en tus palabras. Dirígete a la persona sobre la base de la confianza que tengas, pero nunca hables con tonos demasiado confidenciales, incluso si la persona destinataria es conocida por ti desde hace mucho tiempo. Esto no significa que en los momentos más importantes reduzcas la confianza, sino que expresas gratitud desde lo profundo de tu ser abordando con amabilidad. Esa persona estará particularmente impresionada.
     • Usa palabras simples y directas. Lo que importa al escribir esta carta de agradecimiento es expresar la sinceridad de los sentimientos a través de las palabras. Si no estás acostumbrado a escribir, puede ser un poco complicado, pero con un poco de práctica y paciencia todos pueden hacerlo.
     • No excedas en nada: ni demasiado prolijo, ni demasiado repetitivo, ni demasiado blando. Un agradecimiento breve y conciso es mucho más sincero y genuino que un elogio meloso que incluso podría ser falso.
     • Si no te sientes capaz de escribir, pide ayuda y evita copiar modelos de Internet.

     Por último, personaliza esta carta. ¿Cómo? Mencionando el nombre de la persona por lo menos una vez a lo largo de la redacción, o recordando un episodio puntual, incluso hablando de pasado y de futuro. La gratitud es uno de los sentimientos más poderosos. No dejes de esmerarte al máximo a la hora de escribir tu próxima carta de agradecimiento.